Ha llegado el momento

611x458.jpgEl momento está cerca. Ha llegado la hora de cumplir la misión para la que hemos nacido, de librar la batalla a muerte propia donde nos jugamos la vida; de aceptar, hasta el final del via crucis, que somos cristianos y queremos vivir como tales.

Ha llegado el momento, un año más, y ojalá el último que nos sorprende distraídos, dispersos en tantas cosas, con los ojos atentos a demasiados asuntos demasiado poco importantes. Ojalá escuchemos desde hoy mismo que nuestro corazón desea ardientemente comer esta Pascua, como el Suyo; que está dispuesto a entregarse, siguiendo las huellas de aquel que inauguró el abajarse; que quiere ser fiel y olvidar tantas negociaciones, con Su mirada que curaba, amaba y prometía el Paraíso; que quiere proclamar, con la vida más que con las palabras, que la muerte  ha perdido el último turno y Jesucristo, resucitando, ha escrito la primera línea de una Historia interminable.

Ha llegado el momento de soltar los cerrojos, deshacerse del lastre, rechazar lo que nos entibia y subir hasta la cumbre del Calvario. No por masoquismo o afán de dolor, sino porque allí, en un hombre (que es el Hombre), Dios mismo nos muestra nuestro verdadero sentido: morir en lugar de matar, servir en lugar de ostentar, comprometerse en lugar de observar… amar en lugar de sobrevivir.

Cuando da las instrucciones a los discípulos para la Última Cena, Jesús les indica que al dueño de la casa deben decir: “El Maestro dice: mi momento está cerca” Mt 26